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Moverse también es tratamiento

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El ejercicio dejó de estar contraindicado en esclerosis múltiple hace décadas. Qué dice hoy la evidencia y por dónde empezar sin lastimarte.

Una mujer corre al amanecer por una avenida vacía de la Ciudad de México.

Durante años se le dijo a la gente con esclerosis múltiple que descansara. Hoy sabemos que el reposo prolongado empeora casi todo lo que se quería proteger: fuerza, equilibrio, ánimo y la propia fatiga.

Qué sostiene la evidencia

  • El ejercicio aeróbico regular reduce la fatiga en lugar de aumentarla.
  • El trabajo de fuerza mejora la marcha y baja el riesgo de caídas.
  • La fisioterapia dirigida conserva funciones que, una vez perdidas, cuestan mucho más recuperar.

Por dónde empezar

Con poco y sostenido. Diez minutos diarios hechos toda la semana valen más que una hora heroica el domingo. Lo importante es que lo diseñe alguien que conozca la enfermedad: un fisioterapeuta va a graduar la carga según tus síntomas, no según una tabla genérica.

Señales para parar

Si un síntoma viejo reaparece durante el esfuerzo y no cede al enfriarte y descansar unos minutos, ese día se para. No es un retroceso; es información.

PLACEHOLDER: contenido a validar con el equipo de fisioterapia de la fundación.