Moverse también es tratamiento
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El ejercicio dejó de estar contraindicado en esclerosis múltiple hace décadas. Qué dice hoy la evidencia y por dónde empezar sin lastimarte.

Durante años se le dijo a la gente con esclerosis múltiple que descansara. Hoy sabemos que el reposo prolongado empeora casi todo lo que se quería proteger: fuerza, equilibrio, ánimo y la propia fatiga.
Qué sostiene la evidencia
- El ejercicio aeróbico regular reduce la fatiga en lugar de aumentarla.
- El trabajo de fuerza mejora la marcha y baja el riesgo de caídas.
- La fisioterapia dirigida conserva funciones que, una vez perdidas, cuestan mucho más recuperar.
Por dónde empezar
Con poco y sostenido. Diez minutos diarios hechos toda la semana valen más que una hora heroica el domingo. Lo importante es que lo diseñe alguien que conozca la enfermedad: un fisioterapeuta va a graduar la carga según tus síntomas, no según una tabla genérica.
Señales para parar
Si un síntoma viejo reaparece durante el esfuerzo y no cede al enfriarte y descansar unos minutos, ese día se para. No es un retroceso; es información.
PLACEHOLDER: contenido a validar con el equipo de fisioterapia de la fundación.