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Qué es la esclerosis múltiple

Es una enfermedad del sistema nervioso central en la que el propio sistema inmune ataca la capa que recubre los nervios. Eso interrumpe las señales entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Se presenta distinto en cada persona y en la mayoría avanza por brotes: temporadas de síntomas seguidas de temporadas de recuperación. Hay tratamiento, y empezarlo a tiempo cambia el curso de la enfermedad.

Es la principal causa no traumática de discapacidad en adultos jóvenes en México. Casi siempre llega entre los veinte y los cuarenta, en plena vida laboral y familiar.

Una mujer de unos treinta años, recargada en el pretil de una azotea de la Ciudad de México al atardecer, mira hacia la calle con gesto sereno mientras el sol bajo le ilumina el perfil.
18,016personas
se estima que viven con esclerosis múltiple en México.

Fuente: Gómez-Figueroa et al., Neurology, 2025

65%
de quienes viven con EM en México son mujeres: dos por cada hombre.

Fuente: Estudio REMEMBer, Mult Scler Relat Disord, 2020

31años
es la edad promedio a la que aparece el primer síntoma.

Fuente: Estudio REMEMBer, Mult Scler Relat Disord, 2020

Qué se daña, exactamente

Una neurona recibe señales por sus dendritas, las junta en el cuerpo celular y manda una sola hacia afuera por el axón, hasta las terminales que la entregan a la siguiente célula o a un músculo.

El axón va forrado por segmentos de mielina, una capa de grasa que hace lo mismo que el plástico de un cable. Entre un segmento y el siguiente queda un espacio descubierto: se llama nodo de Ranvier y existe también en un nervio sano. La señal salta de un nodo al otro, y por eso viaja rápido.

En la esclerosis múltiple el sistema inmune ataca ese forro por zonas. Donde la mielina se adelgaza, se rompe y desaparece, la señal se retrasa o se detiene: eso es lo que se siente como hormigueo, como una pierna que no responde o como visión borrosa. El nervio sigue ahí. Lo que se daña es el forro, y el cuerpo puede repararlo en parte.

DendritasCuerpo celularMielina dañada

Mielina intacta

Mielina dañada

Esquema simplificado y sin escala: un segmento real de mielina es cientos de veces más largo que el grosor del nervio, un axón real es miles de veces más largo que el cuerpo celular, y la mielina no es una capa sino muchas membranas enrolladas unas sobre otras. Cuando la señal se mueve, su velocidad también está exagerada para que se alcance a ver: en el cuerpo el recorrido completo toma milisegundos. Lo que sí es fiel es la diferencia entre los dos tramos.

No hay dos casos iguales

Nadie tiene todos estos síntomas. Aparecen en combinaciones distintas en cada persona, cambian con el tiempo, y tener uno de ellos no es un diagnóstico. Si te reconoces en alguno, lo que sigue es una consulta con un neurólogo, no una conclusión.

Una mujer joven sentada al borde de una cama, con la cabeza apoyada en la mano, en luz de tarde.

Fatiga

Es el síntoma más reportado de la enfermedad y el peor entendido desde afuera. No es sueño, no es falta de ganas, y no se quita durmiendo: es un agotamiento que aparece sin esfuerzo previo y que puede terminar el día a media tarde. En un metaanálisis de 69 estudios con 44,468 personas, el 59.1% la presentaba.

Yi et al., Frontiers in Neurology, 2024

Alteraciones en la vista

Visión borrosa en un ojo, dolor al moverlo, colores que se apagan, visión doble. Casi siempre viene de la inflamación del nervio óptico y casi siempre mejora. En los criterios diagnósticos vigentes el nervio óptico es una de las cinco zonas del sistema nervioso central que se revisan para confirmar la enfermedad, así que un episodio que ya pasó sigue siendo información importante.

Montalban et al., The Lancet Neurology, 2025

Hormigueo y entumecimiento

Zonas de piel que se duermen, hormigueo, sensación de descarga eléctrica al bajar la cabeza, o la de traer una banda apretada alrededor del tronco. Son de los primeros motivos por los que la gente llega a consulta y de los que menos se notan desde afuera.

Filippi et al., Nature Reviews Disease Primers, 2018

Detalle de unas manos anotando en una libreta sobre una mesa de madera.

Dificultad para pensar

Tardar más en procesar algo, perder el hilo, no encontrar la palabra. No es demencia y no avanza como ella. En una revisión de 50 estudios con 5,859 personas con la forma remitente recurrente, cerca de una de cada tres tenía afectación cognitiva medible.

Wu et al., Neuropsychology Review, 2025

Rigidez y espasmos

Músculos que se tensan solos, calambres, piernas que cuestan trabajo de doblar. En el registro norteamericano más grande, el 84% reportó algún grado, la mayoría leve o mínimo, y una tercera parte modificó o dejó actividades diarias por esta causa.

Rizzo et al., Multiple Sclerosis, 2004

Una persona sosteniéndose de una barra durante un ejercicio de equilibrio en un gimnasio.

Equilibrio y marcha

Sensación de inestabilidad, tropezar, necesitar más concentración para caminar de lo que nadie debería. Es el síntoma que más se asocia con la enfermedad desde afuera y no es el más frecuente. En un metaanálisis con 4,342 personas, alrededor de un tercio tuvo caídas repetidas en el transcurso de un año, y el entrenamiento del equilibrio es una de las intervenciones con mejor evidencia para reducirlas.

Giannopapas et al., European Neurology, 2026

No todas avanzan igual

La esclerosis múltiple no tiene un solo curso. Se describen cuatro, y saber cuál es el tuyo cambia el tratamiento que corresponde y lo que se puede esperar de él.

Discapacidad acumulada

Remitente recurrente

Brotes de síntomas nuevos que duran días o semanas, seguidos de recuperación total o casi total. Entre un brote y otro la enfermedad no avanza. Es la forma con la que se diagnostica a la gran mayoría.

Secundaria progresiva

Empieza como remitente recurrente y en algún momento cambia: la discapacidad avanza de forma sostenida, con brotes o sin ellos. No le ocurre a todo el mundo y el tratamiento influye en si ocurre.

Primaria progresiva

Avanza de forma gradual desde el inicio, sin brotes claros. Suele aparecer más tarde en la vida que las otras formas y es la menos frecuente de las tres.

Primer síntomaAños después

Las tres curvas son esquemas de las definiciones de curso clínico, no mediciones de una cohorte. La forma de cada una ilustra el patrón que describe la definición: la altura y el tiempo no están a escala, y ninguna persona sigue exactamente una de estas líneas.

Síndrome clínico aislado

Es el primer episodio, cuando todavía no hay un segundo que confirme el diagnóstico. No todos los casos se convierten en esclerosis múltiple. Con los criterios vigentes, una parte se puede diagnosticar desde ese primer episodio si la resonancia y el líquido cefalorraquídeo muestran lo necesario, y eso es justo lo que permite empezar antes.

Lublin et al., Neurology, 2014, y Montalban et al., The Lancet Neurology, 2025

En México

En la cohorte mexicana más grande publicada, con 1,185 personas atendidas en ocho centros de tercer nivel, el 87.8% tenía la forma remitente recurrente, el 9.1% secundaria progresiva, el 1.4% un síndrome clínico aislado y el 1.2% primaria progresiva.

Estudio REMEMBer, Mult Scler Relat Disord, 2020

Cómo se diagnostica

Una paciente conversa con su neuróloga mientras revisan juntas sus notas.

No existe una sola prueba que diga que sí. El diagnóstico se arma demostrando dos cosas: que hay daño en más de un punto del sistema nervioso central, y que ocurrió en más de un momento. Eso se llama diseminación en espacio y en tiempo, y es el eje de los criterios de McDonald, que se revisaron por última vez en 2024.

Historia clínica y exploración
Qué síntomas hubo, cuándo, cuánto duraron y si se repitieron. Un episodio de visión borrosa de hace tres años cuenta, y por eso conviene llevarlo escrito. Nada de lo que sigue se interpreta sin esto.
Resonancia magnética
Es el estudio central. Busca lesiones en cinco zonas del sistema nervioso central: periventricular, cortical o yuxtacortical, infratentorial, médula espinal y, desde la revisión de 2024, el nervio óptico. Lesiones en distintas zonas demuestran la diseminación en espacio; lesiones nuevas o de distinta antigüedad, la diseminación en tiempo.
Líquido cefalorraquídeo
Se obtiene con una punción lumbar y se buscan bandas oligoclonales, proteínas que aparecen cuando el sistema inmune está activo dentro del sistema nervioso. Están presentes en cerca del 88% de las personas con la enfermedad, y en quien tuvo un primer episodio son el mejor predictor disponible de que se trate de esclerosis múltiple.
Potenciales evocados
Miden cuánto tarda una señal en recorrer una vía nerviosa, por ejemplo del ojo a la corteza visual. Un retraso delata una zona desmielinizada aunque la persona no note ningún síntoma en ese momento.

Todo esto está descrito, es reproducible y se hace en México. Lo que falta no es el método.

Montalban et al., The Lancet Neurology, 2025 (criterios de McDonald 2024). Prevalencia de bandas oligoclonales: Dobson et al., J Neurol Neurosurg Psychiatry, 2013, 12,253 pacientes.

Lo que tarda un diagnóstico en México

6semanas
es lo que la guía clínica mexicana recomienda que tardes en ver a un neurólogo con experiencia en la enfermedad.

Guía MEXCTRIMS Parte I, Gaceta Médica de México, 2025

Una neuróloga y una paciente conversando frente a frente en un consultorio.
Hay tratamiento. No es una promesa, es treinta años de ensayos clínicos.

Lo que sí se puede hacer

Tratamientos modificadores de la enfermedad

Son medicamentos que actúan sobre el sistema inmune para que ataque menos la mielina. No son para los síntomas del día: cambian el curso de la enfermedad. Una revisión sistemática de 2026 comparó veinte de los tratamientos aprobados y todos reducen de forma significativa la tasa anual de recaídas frente a placebo.

Harty et al., Mult Scler Relat Disord, 2026

Empezar temprano cambia el resultado

En un estudio con dos registros internacionales, quienes empezaron un tratamiento de alta eficacia dentro de los dos primeros años tenían menos discapacidad diez años después que quienes lo empezaron entre el cuarto y el sexto año. La diferencia no era pequeña, y la única variable era el momento de empezar.

He et al., The Lancet Neurology, 2020

Rehabilitación y ejercicio supervisado

No son un complemento opcional. Una revisión Cochrane que reunió 15 revisiones sistemáticas, 164 ensayos clínicos y 10,396 participantes encontró evidencia de calidad moderada de que el ejercicio y la fisioterapia mejoran la movilidad y la fuerza, reducen la fatiga y mejoran la calidad de vida.

Amatya et al., Cochrane Database of Systematic Reviews, 2019

Y lo que todavía no

No hay cura. Lo que hay frena la enfermedad, no la revierte, y el daño ya acumulado no se deshace.

Filippi et al., Nature Reviews Disease Primers, 2018

Las formas progresivas tienen muchas menos opciones. En el ensayo del primer tratamiento aprobado para la forma primaria progresiva, la discapacidad avanzó en el 32.9% de quienes lo recibieron frente al 39.3% de quienes recibieron placebo. Es un beneficio real y es modesto, y decirlo así también es informar.

Montalban et al., New England Journal of Medicine, 2017

En México el problema principal no es que el tratamiento no exista. En el registro del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, con 974 pacientes, el nivel socioeconómico más bajo se asoció con una proporción mayor de personas sin ningún tratamiento modificador y con más discapacidad al llegar a la primera consulta.

Gómez-Figueroa et al., Mult Scler Relat Disord, 2021

Lo que se dice y lo que pasa

La esclerosis múltiple es mortal.

No es una enfermedad terminal, y la mayoría de las personas vive décadas después del diagnóstico. Sí acorta la vida: en el estudio poblacional más largo que existe, 74.7 años frente a 81.8 en la población general. Pero esa brecha se está cerrando rápido, y quien se diagnostica hoy no enfrenta el pronóstico de hace treinta años.

Lunde et al., J Neurol Neurosurg Psychiatry, 2017 (cohorte noruega)

Todas las personas con EM terminan en silla de ruedas.

No. La cifra que suele citarse, que hasta la mitad de las personas necesitan apoyo para caminar a los 15 o 20 años, describe la enfermedad SIN tratamiento. La guía mexicana señala que esos datos cambiaron en las últimas décadas gracias a los tratamientos modificadores: hoy pasa más tiempo antes de necesitar apoyo para caminar y la progresión es más lenta.

Guía MEXCTRIMS Parte I, Gaceta Médica de México, 2025

Con esclerosis múltiple no se puede hacer ejercicio.

Al contrario. Una revisión de 40 ensayos clínicos con 1,780 participantes no encontró mayor riesgo de recaídas ni de eventos adversos en quienes entrenaron. Los autores concluyen que el ejercicio puede promoverse como seguro y benéfico para las personas con esclerosis múltiple.

Learmonth et al., Multiple Sclerosis Journal, 2023 (revisión internacional)

Es una enfermedad de personas mayores.

Se diagnostica sobre todo en adultos jóvenes. En la cohorte mexicana más grande publicada, con 1,185 personas, la edad promedio de inicio fue de 31 años. Puede aparecer antes o mucho después: el rango va de los 16 a los 68.

Estudio REMEMBer, Mult Scler Relat Disord, 2020